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Si eres un verdadero amante del café o eres de quienes solo tomando uno puedes emprender un día lleno de planificación turística para descubrir una ciudad, sabrás que hay una condición sine qua non para obtener el tipo de café que quieres en el lugar donde estás: saber pedirlo. Y en cada país hay más o menos formas, más o menos complicadas, más o menos variadas de hacerlo. Pedir un café en España es bastante fácil a pesar de sus múltiples versiones.

“Un café por favor”

Esta frase no es suficiente para dar las instrucciones exactas sobre la bebida que queremos obtener y España no es la excepción pues en la península ibérica existe un sinfín de formas distintas de tomar esta mítica y ancestral bebida.

Puede pedirse en vaso o en taza, muy caliente, templado o con hielo, pero más allá de dónde lo sirvan y de su temperatura, en España el café puede ser solo, pero si de añadir leche se trata, las opciones se amplían con creces: bien sea el conocido café con leche o cortado (más café que leche, aunque también pueda pedirse largo o corto de café), puede servirse con leche entera, desnatada, semidesnatada, sin lactosa, con leche de soja o de avena, y hasta con leche condensada, yogur u horchata.

Café solo – Foto: Pixabay

Café con algo más

Tomarse un café puede ser un acto íntimo, de disfrute individual, así como también una razón más para compartir con alguien ese placer; su aroma inconfundible entonces reúne a tantas personas como combinaciones posibles se puedan inventar y en este tema España lleva la delantera al mezclar la bebida con una cantidad enorme de ingredientes.

En las grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, se presentan pequeños matices, pero puede pedirse un café con brandy u orujo para hacer un “carajillo”. Pero en Barcelona se podrá pedir un “catalán” para que se le agregue crema catalana, y en Madrid un café con leche caliente y leche fría para hacer un “mitad y mitad”.

En la comunidad valencia se puede ordenar un “blanco y negro” que consiste en café granizado con leche merengada; un “café del tiempo” para recibir un café frío al que se le añaden rodajas de limón y canela, o un “café tocado” al que se le agregan unas gotas de brandy.

Zaragoza y Galicia tienen probablemente las combinaciones más extrañas. En la primera es posible tomarse un “soldao”: café, cointreau y gaseosa, mientras que en la comunidad del norte se sirve el “café al tizón”: al café se le introduce una brasa de madera para que se precipiten los posos y no haya que colarlo con la manga.

Café con leche – Foto: Pixabay

Cafés con historia

El lugar donde bebemos un buen café también puede hacer la experiencia un episodio para recordar y en todas las ciudades de España existe un sinfín de lugares donde degustarlos, desde las pequeñas cafeterías de barrio hasta franquicias donde el café se presenta como el gran protagonista. Pero también existen lugares que además de servir un buen café (y todas sus variables españolas) guardan en el interior de sus paredes una historia que contar, volviendo así la experiencia en una visita turística. Hemos escogido tres míticos locales españoles.

Café Gijón – Foto Wikimedia Commons

En Madrid se encuentra el Café Gijón que este año cumple 130 años de la primera vez que le abrió sus puertas al centro de Madrid. En sus mesas se llegaron a reunir Federico García Lorca, Salvador Dalí, Camilo José Cela, Gerardo Diego y muchos otros artistas que sellaron la fama literaria de este café creado, como ya lo supone su nombre, por un asturiano radicado en la ciudad.

Els Quatre Gats – Foto: Wikimedia Commons

Visitar Barcelona supone ir, al menos una vez, a Els quatre gats, el reconocido lugar que desde finales del siglo XIX vio entrar por su puertas a artistas de la talla de Rubén Darío, Antoni Gaudí y el mismo Pablo Picasso, quien expuso sus obras por primera vez en el interior de este local en el que se respira arte y poesía.

Café Iruña – Foto cortesía Café Iruña

Al norte, en Bilbao, se encuentra el Café Iruña, ese lugar de referencia obligada en la ciudad y donde la vida artística y social toma forma. Su decoración es, sin duda, su mayor atractivo, además de saber que allí puede tomarse el mejor café de España desde que la Café Créme Guide to the Cafés of Europe le otorgara este premio en el año 2000.

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