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Es todo un reto escribir sin clichés sobre las playas de Lisboa. Casi tan imposible como encontrar alguna playa “secreta” en los alrededores de la capital lusa. Pero cuando buscamos con atención podemos ver que no es tan difícil encontrar alguna playa con el “factor wow”. Con gente, sí, pero diferente a las demás.

Portugal tiene una costa con 1.793 kilómetros y una población de apenas 10 MM. Y aunque gran parte de esa población esté centrada en la costa cercana a Lisboa, los locales buscan huir durante los meses de verano hacia Algarve, dejando los balnearios de la capital, no vacíos -bastante difícil-, pero sí más acessibles. Y estas son algunas de las más recomendadas por los expertos locales:

Praia da Cresmina

Es problablemente una de las playas más desconocidas de la Linha de Cascais. Todo gracias a que, unos kilómetros más allá, está la archiconocida playa do Guincho. Lo mejor de esta playa es que está más o menos protegida del viento, lo que permite un descanso tranquilo. Cuidado con las rocas, y sacar provecho de las frías aguas portuguesas.

Península de Tróia

No está propiamente en el Distrito de Lisboa, pero a sólo 1 hora en tren y 15 minutos de Ferry podemos llegar a esta playa de Setúbal. Aquí cuesta pensar que estamos en una playa portuguesa. Sus cristalinas aguas nos hacen pensar que estamos en una isla tropical. Hasta que tocamos el agua, claro, y nos damos cuenta que estamos pisando el agua del Océano Atlántico. Un viaje que bien merece la pena.

Costa da Caparica

La Costa de Caparica es uno de los lugares predilectos de los lisboetas. Y con mucha razón: la mencionada costa tiene 30 kilómetros de extensión y 56 playas. Sólo basta adentrarnos un poco en su extensión y decidirnos por alguna de ellas.  Algunas de las más conocidas son terras da Costa, Acacias o Medos. Eso sí, tomar en cuenta el tráfico e ir preparado si váis en coche. Está a sólo 30 minutos de Lisboa, con lo que los atascos suelen ser bastante fuertes.

Praia Grande

Se trata de una playa bastante frecuentada en Sintra. Pero como su nombre lo indica, es una playa “grande”. Además, cuenta con una de las piscinas de agua salada más grandes de Europa en el Hotel de las Escarpas. El viaje hasta aquí, servirá además, para conocer algo de los dinosaurios que dejaron su marca en la escarpa de la playa.

Portinho da Arrábida

Escondida de la civilización, a esta playa, también ubicada en Setúbal, es imposible llegar sin coche o algún tour. Pero es probablemente una de las playas más recomendadas cerca del área metropolitana, al pie de la Serra da Arrábida, monte visible desde lo alto de Lisboa.

 

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Vivo en Oporto, Portugal. Me gusta pasar tiempo con mi hija en la naturaleza o descubriendo nuevos rincones en ésta y otras ciudades. Soy fan del "slow travel", me gusta tomar fotografías y contarte cosas sobre cómo ahorrar en tus viajes, aprendizajes sobre historia y cultura, o meras curiosidades del maravilloso mundo que nos rodea.

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