Qué llevar en la mochila del Camino de Santiago

Qué llevar en la mochila del Camino de Santiago

60
0
©VPD - Guiajando

Cada etapa del Camino de Santiago tiene alrededor de 20 kilómetros de caminata al día, y durante todo ese tiempo llevarás tu mochila en la espalda. Si llevas demasiado peso, o una mochila que no se ajuste bien a tus medidas, te arriesgas a terminar el día no solo con dolor de espalda sino con lesiones en las rodillas y los pies.

Si quieres terminar tus rutas cada día sin lamentarte por cosas inútiles que llevaste en la mochila, planifica bien y lee las opiniones de otros peregrinos. No exageran cuando te dicen que lleves solo lo indispensable.

Ahora, decir lo indispensable puede ser diferente para cada persona. Y también varía según la época del año y del Camino de Santiago que elijas. Yo hice el Camino Portugués por la Costa, en agosto, y para ayudarte un poco, te cuento en este post lo que llevé en la mochila, lo que me faltó y lo que no volvería a llevar.

Llevé estas zapatillas de trail, Asics Fujitrabuco Lyte Trail. Cumplieron muy bien.

Calzado

Preparándome para hacer el Camino de Santiago Portugués por la Costa, leí múltiples artículos y foros en varios idiomas para no equivocarme con el zapato que escogía. La conclusión es que las botas de montaña, calzado románticamente relacionado con este tipo de actividades NO son el zapato más adecuando. Son duras y si además son impermeables no dejan respirar bien el pie, resultando en las terroríficas ampollas.

Las ampollas pueden ser realmente molestas para andar, y debes evitarlas a toda costa. Para eso, además de escoger un zapato adecuado, que ya hayas usado un tiempo y tengas la seguridad de que es cómodo para ti, debes usar calcetines de running, sin costuras y de secado rápido que mantengan el pie seco.

El tipo de calzado depende del camino a realizar, si no pasarás demasiado asfalto, unos zapatos de trail running serán buenos compañeros. Si caminarás por muchas partes urbanas, con asfalto y terrenos tranquilos, unos zapatos de goma de correr normales serán más que suficiente.

Yo llevé unas zapatillas de trail y estuvo bien. Seguiré usando de este tipo. Pero me hubiera gustado llevar además las zapatillas súper ligeras que uso en el gimnasio para alternar, sobre todo en las partes urbanas. El asfalto y las aceras de cemento se hacían infinitos con los pies adoloridos cada vez que pisaba con el taqueado de las zapas de trail.

También empaca unas chanclas para el final del día cuando toca ducharse en el hotel o el albergue y además para descansar los pies de las zapatillas.

Calcetines

Los calcetines o medias que usas para caminar son igual de importantes que el zapato. Si no quieres gastar mucho equipándote para el camino puedes usar unos zapatos que ya tengas pero si no tienes medias adecuadas es mejor comprar dos pares.

Sin costuras, hechas de materiales como poliamida o elastano en lugar de algodón, de esta forma no se empapan y tu pie permanece menos húmedo.

Puedes buscar en la sección de trail running o de montañismo de las tiendas de deportes.

Cada gramo de peso cuenta. Esto es lo que llevé. Dividido en saco de cosméticos y bolsa de primeros auxilios.

Cosméticos

Protector solar, desodorante, crema dental y jabón son los básicos más importantes.

Yo llevé un poco de champú y enjuague en dos pequeños botes de viaje, pero si quieres llevar menos cosas aun, puedes bañarte y lavarte el cabello con jabón azul o llevar un trozo de champú en barra y evitar ese peso y volumen adicional.

Una afeitadora y una barra de labial protector hidratante también volvería a llevar.

Medicamentos y “kit de reparación para los pies”

Las pastillas no ocupan mucho y no pesan, por lo que vale la pena llevar el tipo de medicamento que generalmente te saca de apuros, yo llevé paracetamol, buscapina, altialergico y voltarén. Este último me salvó el día varias veces.

El kit de reparación para los pies debe incluir tiritas de varios tipos, además de venda adhesiva antiampollas que pones en los lugares donde tienes más propensión a rozaduras y a hacer ampollas. Fue mi salvación. Cada mañana me envolvía las zonas más propensas a romperse con el roce antes de calzarme.

Esta es la Venda anti-ampollas del Decathlon. No me pagan por compartir esto, pero de verdad, puede salvarte.

Vaselina (o stick de crema antiroce) para poner una capa fina en los pies antes de los calcetines y los zapatos, para evitar roces.

Durante una parada técnica en una farmacia de Vigo agregué a mi kit un gel antiinflamatorio porque los kilómetros comenzaban a pasar factura en mis pies y tibias.

Antes ya se había añadido una venda de rodilla comprada en mi paso por Vila do Conde. La usé solo un día, me ayudó a mejorar. Si has tenido que usar una venda en alguna parte de las piernas y piensas que esa lesión puede reaparecer y molestarte, lleva la venda y ahorra ese gasto.

Ropa

Puedes llevar dos cambios de ropa para caminar, el que llevas puesto y otro en la mochila. Y algo adicional para ponerte al final del día cuando ya estés en el alojamiento y laves lo que llevaste puesto todo el día.

Para caminar yo llevé unos shorts de senderismo (era agosto) y unos leggins sin costuras. Dos camisetas súper ligeras y un cortaviento muy ligero.

Para el final del día, una camiseta manga larga y shorts de algodón.

Además, un jersey de esos de polar del Decathlon que cuestan menos de 5€ pero calientan bastante. Fue todo el abrigo que necesité.

Ropa interior de deporte, sin costuras.

Lavar todos los días

Si te preguntas cómo haces para pasar 11 días con solo dos camisetas, tres piezas de ropa interior y tres pares de calcetines, la respuesta es sencilla: lavas lo que usas cada día.

Hay alojamientos con lavandería (lleva monedas) pero en mi caso simplemente lavaba todo en la ducha mientras me bañaba o en el lavamanos del hotel, y lo dejaba secando para meterlo en la mochila al día siguiente. Me ahorró mucho peso y no supuso mucho trastorno, es parte del día a día peregrino.

Mi primera mochila de viaje. 20 años conmigo, su viaje de retiro fue El Camino de Santiago

La mochila

Yo llevé una mochila de 25 litros. Pesaba 4 kilos en total con mi material. Peso menos de 50 kilos, y sabía que llevar más de 6 kilos en la espalda todo el día, con más de 30 grados y bajo el sol, no sería bonito.

Es importante que la mochila sea cómoda, que se ajuste a tu espalda y no pese demasiado.

No está de más llevar una funda de lluvia para cubrirla. Yo no tenía una y en el único día de lluvia que nos tocó improvisé con una bolsa de basura.

Si tienes problemas de espalda, o por cualquier razón, incluso comodidad, no quieres llevar la mochila todo el día todos los días, hay un servicio de los correos españoles que funciona perfectamente, la recogen en tu alojamiento y cuando llegas al próximo al final del día está ahí esperándote. Aquí te dejo el enlace del servicio.

Todo lo que llevé en mi mochila:

  • Toalla ultraleve de natación que me costó 3€ en una tienda de deportes.
  • Una barra de jabón
  • Champú
  • Desodorante
  • Protector solar cuerpo (tamaño viajero)
  • Protector solar rostro
  • Toallitas húmedas pequeñas
  • Maquinilla de afeitar
  • Cepillo de dientes
  • Crema dental viajera
  • Mini crema hidratante para la cara (de esas de muestra gratis, el sol todo el día es rudo)
  • Venda anti-ampollas del Decathlon. Es de la línea Aptonia y cuesta menos de 5€. Mi artículo imprescindible.
  • Un pequeño tarro con jabón en polvo para lavar la ropa cada noche.
  • Pequeña herramienta Victorinox con navaja y tijera miniatura
  • Linterna frontal. De esas que te pones en la cabeza. Muy útil cuando salimos aun de madrugada fuera de las zonas urbanas.
  • Bastones de de senderismo. Yo llevé unos baratos y cumplieron bien su función, para evitar roces en las manos llevé unos guantes viejos del gimnasio.
  • Dos camisetas de manga mediana, hasta los codos (podrían ser manga corta pero preferí proteger mis tatuajes del sol). De tela fresca, hicimos el camino en agosto.
  • Una camiseta manga larga de tela ligera para las noches
  • Un jersey ligero del Decathlon para los momentos de frío
  • Unos shorts cortos de senderismo
  • Unos leggins hasta debajo de la rodilla.
  • Unos shorts normales de verano para los días que tuve fuerzas de salir a cenar
  • Tres pares de calcetines.
  • Tres braguitas de running (sin costuras y de un material de secado ultrarápido)
  • Dos sujetadores deportivos
  • Corta viento ligero
  • Una visera para protegerme del sol
  • Paracetamol, voltarén, ibuprofeno, buscapina, altialergico
  • Un kit de costura de los que te regalan en los hoteles. La aguja la terminé usando para vaciar ampollas :,)
  • Cargador del móvil
  • Pasaporte peregrino
  • Chanclas
  • Barritas energéticas
  • Tableta de pastillas efervescentes para hacer bebida isotónica. Las compramos en el Decathlon y nos ayudaba a revivir cuando estábamos agotados.

Cosas que llevé pero que no llevo la próxima vez:

  • Enjuague para el cabello
  • Coberturas para tapa del WC
  • Máscara para dormir. Por la luz de otros peregrinos en los albergues
  • Tapones de oídos. También recomendados por si había ruido en los albergues
  • Un libro. Leí todas las noches, pero no volvería a llevarlo.
  • Un traje de baño. No lo usé nunca a pesar de que hicimos el camino por la costa.

Lo que me faltó:

  • Un impermeable súper ligero
  • Una mochila mejor ventilada en la espalda

Ya sabes, empaca bien. Al final no estarás en el desierto, pasarás todos los días por núcleos urbanos. Una mochila pesada o zapatos inadecuados pueden arruinarte la experiencia.

Unos días antes de partir, arma tu lista, comienza a reunir lo que llevarás en la mochila. Prueba a meter todo, póntela en la espalda, sal a dar una vuelta.

¡Buen camino! 🙂

Puedes ver mi post sobre los lugares donde dormir en el Camino de Santiago Portugués por la Costa desde Oporto.

No hay comentarios